Aquel errante francés de elegantes maneras
que tanto gustaba de andar por los arrabales,
que gozaba tanto de la vida,
de su lado más pobre y más salvaje,
aquel gran hombre,
amante de lo vagabundo,
aquel hermano de ron, de cerveza y salchichón,
me dejó y se fue de nuevo,
muy lejos, tanto como pudo,
a seguir la senda de Conrad,
hacia el continente negro,
hacia su interior, hacia lo más seco,
solo humedecido por el Níger.
Aquel vástago que me contaba sus más salvajes historias por capítulos,
sus aventuras en Panamá y en Sudáfrica,
sus delirios y fraternidad con los olvidados,
aquel gran hombre que amaba el queso y la risa,
aquel amigo para siempre,
aquel pozo sin fin,
hoy es más que hace uno meses,
hoy es un padre con la sonrisa puesta,
se trajo un nuevo ser del África,
una niña de color tostado,
un amor entre el polvo del desierto engendrado,
un corazón grande y enorme, vergonzoso de tocar su trompeta,
grande como una piedra y frágil como un cristal,
aquel viejo caballero a quien no es fácil olvidar,
ha vuelto a su casa con la vida entre sus manos,
con la sorpresa de tener un nuevo amor,
y esta vez el sabe, que este será distinto,
que este no se escapará,
sabe ahora lo que nunca supo y lo que yo no sé.
Thursday, September 28, 2006
Wednesday, September 20, 2006
Carta a la banda
Estimada banda,
han llegado a mis oídos que su viaje a paises bajos peligra, una vez más por la incompetencia de quien sabe quien. Les insto a que "liquiden el asunto" y no se pierdan el fiestorro organizado en parte en su honor. Belgica y concretamente Bruselas necesita un poco de la banda, para reorientar de alguna forma la decadencia, para lavarse la cara y para que quede su impronta o sello; también para ensamblar el mensaje "La banda se tiene que mover", con la realidad, recuerden su contenido y su verdad. Del mismo modo, la banda necesita Bruselas por su cielo gris y sus kilogramos de espesa cerveza, por su ruptura con el pasado y por el paso hacia delante que ello significa, por su lucha contra los nacionalismos y por su apuesta de vanguardias. Que la edad no sea un yunque nunca más. Regenerarse o morir, adelantarse o sufrir, quien quiere olvido?, el olvido está justo debajo de los pies.
Entramos en épocas funestas en las que perder lo que se ha sido empieza a ser la inercia, comer empieza a ser más fácil que gritar y quedarse bajo las sábanas de la mujer amada puede parecernos más cómodo que rasgar el presente. No dejen sus almas caer, no vean los manjares como bienes supremos, interpreten de nuevo que su acto, como individuos y como grupo, es lo que realmente importa, que la comodidad no os haga morir.
Busquen el silbido del avión o el relinchar del caballo, basen su pensamiento en la acción material, escupan aunque les resulte maldeducado. No hay otro fin que el movimiento, no hay otra palabra que la acción.
andres
han llegado a mis oídos que su viaje a paises bajos peligra, una vez más por la incompetencia de quien sabe quien. Les insto a que "liquiden el asunto" y no se pierdan el fiestorro organizado en parte en su honor. Belgica y concretamente Bruselas necesita un poco de la banda, para reorientar de alguna forma la decadencia, para lavarse la cara y para que quede su impronta o sello; también para ensamblar el mensaje "La banda se tiene que mover", con la realidad, recuerden su contenido y su verdad. Del mismo modo, la banda necesita Bruselas por su cielo gris y sus kilogramos de espesa cerveza, por su ruptura con el pasado y por el paso hacia delante que ello significa, por su lucha contra los nacionalismos y por su apuesta de vanguardias. Que la edad no sea un yunque nunca más. Regenerarse o morir, adelantarse o sufrir, quien quiere olvido?, el olvido está justo debajo de los pies.
Entramos en épocas funestas en las que perder lo que se ha sido empieza a ser la inercia, comer empieza a ser más fácil que gritar y quedarse bajo las sábanas de la mujer amada puede parecernos más cómodo que rasgar el presente. No dejen sus almas caer, no vean los manjares como bienes supremos, interpreten de nuevo que su acto, como individuos y como grupo, es lo que realmente importa, que la comodidad no os haga morir.
Busquen el silbido del avión o el relinchar del caballo, basen su pensamiento en la acción material, escupan aunque les resulte maldeducado. No hay otro fin que el movimiento, no hay otra palabra que la acción.
andres
Saturday, September 16, 2006
saludo mañanero
A pesar de tantas cosas, de muchos hechos, de problemas y de sinrazones, hoy vuelve ha amanecer, y el cielo esta azul y la luz del sol todavía débil, se expande, y se acompaña de una brisa casi imperceptible, todavía fría. Las hojas del arbol estan tan verdes como siempre y tan quietas. Y al nacer el día nacemos nosotros otra vez, como lo hacen las flores que se desperezan y abren para recibir un nuevo día. No puede haber nada malo en todo ello. El día a día de la tierra es tan simple y tan bello, eso quiere decir algo, quiere decir que nuestros problemas son nimios, que la verdad se esconde detrás del sol, que nuestras mayores preocupaciones no son nada, que el mundo seguirá y que mejor te pegues a él y disfrutes, sigue su movimiento, es automático.
Me gustaría ver el mar ahora, cuanto quiero al mar, pero ahora no puedo, esta lejos, me acuerdo de el y de su libertad, me acuerdo de su frescura y de su horizonte sin límite, pero todavía puedo sentirlo, lo llevo dentro.
Hay que dejarse llevar, por la brisa, hay que mecerse en la vida, hay que llorar para después reir.... tengo que ir a hacer esas tostadas, pues me encanta su sabor, beber ese café y volver a mirar al arbol, después fumaré un cigarro. Y es que todo es así, nuestro trabajo es lo de menos, nuestro amor lo de más. Lo negativo tiene una fuerza positiva, cuando se va, te quedas lleno, más fuerte, más metal, más sabio.
Me gustaría ver el mar ahora, cuanto quiero al mar, pero ahora no puedo, esta lejos, me acuerdo de el y de su libertad, me acuerdo de su frescura y de su horizonte sin límite, pero todavía puedo sentirlo, lo llevo dentro.
Hay que dejarse llevar, por la brisa, hay que mecerse en la vida, hay que llorar para después reir.... tengo que ir a hacer esas tostadas, pues me encanta su sabor, beber ese café y volver a mirar al arbol, después fumaré un cigarro. Y es que todo es así, nuestro trabajo es lo de menos, nuestro amor lo de más. Lo negativo tiene una fuerza positiva, cuando se va, te quedas lleno, más fuerte, más metal, más sabio.
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