En un pequeño invernadero, en agosto, en madrid, depidiendome del sol de una manera estupida justo antes de que se vaya, con esa filosofía inconformista que me hace tan torpe,en desbarajustes constantes, en errores continuos, como si este mundo no fuera para mi, más apaleado que un perro, cansado, hecatombico y torrentico.
Desgranado en una sediciosa juventud, con sueños de calle y oficina continua, desmembrado, atesorando al dragón encadenado para siempre.
asfjñlfajñfsdñlsafdjñafsñlsfkjslñsdfañlasdfj
con una pena y los ojos peguntosos, sin fuerzas y sin saber administrar el tiempo, entre un bosquejo de errores, donde crecen imperfecciones, sin dedicación, casi sin amor.
albores mios de mis amores no dejeis q el olvido nos aceche, que la flacidez nos venza, que la derrota nos apabuye, momentos como este, son solo sollozos pasajeros y necesarios para poder soltar el lastre, para ver que la realidad es doble, su peso estara para siempre, pero se acompañará de un sentimiento de ser humano que esperamos nos haga pensar que vivimos con algun sentido.
Wednesday, August 17, 2005
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment