Quien me iba a decir a mi, que en horas remotas, escondidas y casi inaccesibles, y en este estado, iba a estar aquí, ahora, escribiendo un no se que, que acabaría como esto hará, en algo circular.
Las imágenes de mi yo verdadero, la creencia en la capacidad de crear arte plástico, la necesidad artificialmente creada y tan atractiva, de ser capaz de ver más allá, el no alcanzarla ahora y saber que si podré hacerla mía. La certeza de que todo es aprendible, la dificultad de saber que sin profesor difícilmente venceré las más difíciles y consustanciales.
Objetivos que marcar, teoría barata que realizar, marcarle a la mente sus deberes para no salir a la carretera maltrecha y seguir las autopistas de la información hacia la cúspide, inhóspita y rica en minerales. Allí como el desierto, seco y solitario, con el alma descuajaringada por la fatalidad de tu egoísmo causa de tu ambición.
Thursday, February 22, 2007
Wednesday, February 21, 2007
hojas de palma
Mi amor es eterno
y nada podrá cambiarlo,
yo ya no entiendo vivir sin ti,
tu cataclismos y terremotos son míos,
tu ansiedad y tu esperanza forman parte de mi,
los azotes que la vida te intente dar los pararé con mi espalda,
las lágrimas que caigan de tus ojos las recojeré con cuchara de plata,
tu sonrisa, cuando venga, será mi rayo de luz y la comeré y me alimentará,
seré tu puente en el acantilado y tu baso en el carnaval, tu bufón y tu señor,
mantendré siempre mi cuerpo cercano a ti, en pos de recibir tus cálidos besos,
no te preocupes, seré tu escudo y tu coraza, y no me deterioraré, por que yo sé,
que al final esta la luz y que entraremos en Jerusalén a lomos de un borrico
con el alma en vilo y la sonrisa puesta, con la alegría de saber,
que las estatuas de sal quedan atrás, que ahora ya,
llego el momento, tras la larga travesía,
de vivir en el mundo nuevo,
de la fusión en uno,
de ser más.
y nada podrá cambiarlo,
yo ya no entiendo vivir sin ti,
tu cataclismos y terremotos son míos,
tu ansiedad y tu esperanza forman parte de mi,
los azotes que la vida te intente dar los pararé con mi espalda,
las lágrimas que caigan de tus ojos las recojeré con cuchara de plata,
tu sonrisa, cuando venga, será mi rayo de luz y la comeré y me alimentará,
seré tu puente en el acantilado y tu baso en el carnaval, tu bufón y tu señor,
mantendré siempre mi cuerpo cercano a ti, en pos de recibir tus cálidos besos,
no te preocupes, seré tu escudo y tu coraza, y no me deterioraré, por que yo sé,
que al final esta la luz y que entraremos en Jerusalén a lomos de un borrico
con el alma en vilo y la sonrisa puesta, con la alegría de saber,
que las estatuas de sal quedan atrás, que ahora ya,
llego el momento, tras la larga travesía,
de vivir en el mundo nuevo,
de la fusión en uno,
de ser más.
Friday, February 02, 2007
del romanticismo
La opción vital de ser un romántico, no se elige ni escoje, te adopta, el ser romántico o autodeterminarse como tal puede resultar altivo, y es que en parte, el romántico lo es. Pero el romántico tiene alma de perdedor y nunca será el mejor, aunque lo intente.
Pero la verdadera historia y la bondad del romántico es su forma de encarar la vida.
Se escoje la vía que no lleva a destinos, aún a sabiendas de que acciones pueden ser las más beneficiosas, se fintan, por que se desprecia el modo de vida ganador que las adopta, por que a pesar de todo, nos resulta ruin, porque ni nos cuadra ni nos sale el actuar de esa forma que gana.
El romántico tiene también sus defectos, pues cree que puede amar más de lo que realmente es capaz, por que vive en un mundo irreal y novelístico. Su razón de ser utópica es su máxima y cree en ella, y muchas veces sin querer, cuando uno mira atrás , ve la traición a si mismo y se duele, se duele por su inconsecuencia y por su falta integridad. No hay nada que un romántico ame más que su integridad.
Pero el romántico, un poco lobo también al fin al cabo, es salvaje y actúa en la sedicción de sus actos, le cuesta mantener su cabeza fría es emocional y a veces anormal, pues tanto le gusta la originalidad, y si mismo, que intenta por todo medio, dejar claro que él es uno y único, aunque ello le cueste actos excentricos y antipatía.
De hecho el romántico siempre esta en tensión, por que le gusta vivir al límite, por que le gustan los vicios, las mala vida y pertreñar situaciones extremas. Ay del romántico, que después se martiriza con su omnipresente moralidad, ay de él que al final resulta tan contradictorio. Vivir como tal solo puede ser temporal, el romanticismo se apaga con la edad, con el tiempo, como una vela, pues es solo su naturaleza salvaje y su inconscientet energía juvenil el que le permite vivir.Fuera de ese ecosistema, como una planta sin agua, se mustia y se seca. Esto pasa ya, cuando la madurez se acerca y te recomienda que tu físico no puede permitirse más los maltratos que le das.
La figura del romántico, surgida en la Alemania a finales del XVIII, se diluye, poco a poco, gotea ya, y en algún tiempo morirá
Pero la verdadera historia y la bondad del romántico es su forma de encarar la vida.
Se escoje la vía que no lleva a destinos, aún a sabiendas de que acciones pueden ser las más beneficiosas, se fintan, por que se desprecia el modo de vida ganador que las adopta, por que a pesar de todo, nos resulta ruin, porque ni nos cuadra ni nos sale el actuar de esa forma que gana.
El romántico tiene también sus defectos, pues cree que puede amar más de lo que realmente es capaz, por que vive en un mundo irreal y novelístico. Su razón de ser utópica es su máxima y cree en ella, y muchas veces sin querer, cuando uno mira atrás , ve la traición a si mismo y se duele, se duele por su inconsecuencia y por su falta integridad. No hay nada que un romántico ame más que su integridad.
Pero el romántico, un poco lobo también al fin al cabo, es salvaje y actúa en la sedicción de sus actos, le cuesta mantener su cabeza fría es emocional y a veces anormal, pues tanto le gusta la originalidad, y si mismo, que intenta por todo medio, dejar claro que él es uno y único, aunque ello le cueste actos excentricos y antipatía.
De hecho el romántico siempre esta en tensión, por que le gusta vivir al límite, por que le gustan los vicios, las mala vida y pertreñar situaciones extremas. Ay del romántico, que después se martiriza con su omnipresente moralidad, ay de él que al final resulta tan contradictorio. Vivir como tal solo puede ser temporal, el romanticismo se apaga con la edad, con el tiempo, como una vela, pues es solo su naturaleza salvaje y su inconscientet energía juvenil el que le permite vivir.Fuera de ese ecosistema, como una planta sin agua, se mustia y se seca. Esto pasa ya, cuando la madurez se acerca y te recomienda que tu físico no puede permitirse más los maltratos que le das.
La figura del romántico, surgida en la Alemania a finales del XVIII, se diluye, poco a poco, gotea ya, y en algún tiempo morirá
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